Recuerdo cuando era niña y lo que para los adultos era un juego o fantasía de niño chiquito, para mi era mi realidad. Días.. en donde jugaba ¡ y era toda una polifacética! una tarde era maestra, en otra secretaria, al día siguiente una actriz o cantante muy famosa, esas tardes hermosas eran solo fantasías que ante mi parecían realidad. Así como me sucedió a mi, estoy segura de que a muchos(as) de ustedes también. Incluso, sin ir muy lejos , no hace falta ser un niño para fantasear, pues, de adultos, también lo hacemos. Está en el soñar ser grandes, imaginarnos en enormes casas en lugares exóticos, con ropas y calzados de ensueño y bueno.. pare de contar¡cada cabeza es un mundo! En el día a día, nuestras fantasías se van disminuyendo pues la fuerte realidad los opaca y eso va guardando cada vez mas aquel niño que hay en ti convirtiéndote en otro ser gris de tantos. ¿y por que? ¿por que sera que esto ocurre? Bueno, son tantos los factores que influyen en ello.. el ...